Una vez entendido el funcionamiento de un concentrador es más fácil saber elegir uno en un sitio de confianza y con garantías de funcionamiento.
Como sabrán estos son aparatos de origen médico reconvertidos y adaptados y regulados a las necesidades de múltiples aplicaciones relacionadas con la necesidad de oxígeno: joyería, vidrio, acuarios, artesanía, fundición, industria, procesos químicos, etc..
¿Que hacemos exactamente?:
En un concentrador todo debe de ir al milímetro. una minúscula fuga, mal estado o demasiado tiempo de los tamices, filtros sucios y otros factores darán al traste con la riqueza y calidad del oxígeno suministrado.
Si el uso no es muy exigente, como puedan ser sopletes de gran consumo (vidrio y fundición por ej.), no percibiremos el problema hasta no contrastarlo con una fuente rica de oxígeno o que el aparato deje de funcionar. Pero, nuestro trabajo, rendimiento y el consumo de otros gases combustibles se verá afectado.
En cambio si el uso si es exigente en riqueza (sopletes micro llama por ej. ), directamente no funcionará.
No obstante, el concentrador entra en una espiral de empobrecimiento del oxígeno que acabará por deteriorar del todo el aparato.
vista interior de los cartuchos de los tamices moleculares,
depósito de oxígeno, regulador y electrovalvulas.
Sabiendo esto, cuando entra un concentrador en nuestra empresa, es desmontado por completo.
-Primero:A la que demos una importancia vital, es la higienización del aparato. Hay que recordar que proceden de clínicas y hospitales. Se procede a una limpieza exahustiva de todos sus componentes y a la sustitución de las piezas susceptibles de generar algún foco de infección.
Siguiendo en este punto, se procede a la inyección mantenida de argón puro en los sistemas no sustituibles. Este gas por ser inerte provoca la muerte de toda forma de vida aeróbica y anaeróbica al sustituir todo el aire por este gas.
-Segundo: Inspección del motor y fugas en el sistema. Se comprueba la perfecta estanqueidad de hasta la última junta no sustituible, procediendo también a sustituir todas las otras juntas y tubos, por prevención, sistemáticamente.
-Tercero: Se rellenan, por sistema, los tamices moleculares con material nuevo. Así aseguramos una calidad y riqueza como la del primer día de fabricación , que no la del día de su venta y, por supuesto una durabilidad durante años. Conseguimos así una reducción económica muy importante frente a la sustitución integral de los cartuchos, pudiendo así abaratar el producto final.
-Cuarto: Montaje y comprobaciones varias del sistema: fugas (otra vez), sistemas electrónicos, alarmas de seguridad, riqueza,....Inserción de un filtro interno antibacteriano de escape. Aunque el aparto original no lo lleva hemos decidido incorporarlo por el origen de la maquina. De esta manera nos aseguramos de que todos los gases que entren o salgan pasan por estos filtros bactericidas. Además de que observamos que así reducíamos todavía más, el poco ruido que produce el concentrador.
-Quinto: Pruebas de funcionamiento. Entre otras comprobación de la riqueza del oxígeno antes y después de 48 horas ininterrumpidas.
-Sexto: preparación de accesorios, filtro exterior, filtro interno de admisión antibacteriano, documentación y envío.
Esto es a grandes rasgos el programa de prepación de uno de nuestros concentradores.